Cata Las Arenas

Sociedad de Cata de Vinos

IDENTIFICADOS LOS PADRES GENÉTICOS DE LA UVA TEMPRANILLO

Los resultados de la investigación confirman que la variedad es autóctona del norte de España.

Un equipo formado por investigadores del Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV) y del InvestInstituto Madrileño de igación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) ha identificado inequívocamente los ascendientes de la variedad española más emblemática, la Tempranillo.

Se trata de la primera determinación del origen genético de una de las uvas más importantes de entre las cultivadas en España. Y se ha conseguido tras un complejo proceso que no siempre es posible realizar, simplemente porque las variedades progenitoras ya no existen.

En este caso, tras un minucioso análisis genético, histórico y morfológico, el equipo ha llegado a la conclusión de que la uva Tempranillo podría haber nacido hace unos 1.000 años en el valle del Ebro, en las actuales regiones de La Rioja y Aragón. Sus ascendientes son dos variedades de vid minoritarias en la zona: la Albillo Mayor, blanca, y la Benedicto, tinta. Mientras que los cultivos de la primera sí son frecuentes en grandes áreas del centro peninsular, la segunda solo está presente de forma residual en Aragón.

Para llevar a cabo el trabajo —que se publica este mes en el American Journal of Enology and Viticulture— el equipo del ICVV en La Rioja ha analizado marcadores significativos en el ADN de las hojas de la colección de variedades de vid que el IMIDRA tiene en la Finca El Encín, en las cercanías de Madrid. Esta colección, dedicada a conservar el patrimonio genético de las vides españolas, cuenta con cerca de 3.500 ejemplares.

Los investigadores de la institución madrileña se han encargado de realizar el estudio morfológico e histórico. La primera referencia escrita y detallada sobre la casta Tempranillo data de 1765. En 1905, fue rigurosamente descrita en sus facetas agronómica, ampelográfica y enológica. Y en 1914 se propuso ya su probable origen en el valle del Ebro, hipótesis ahora ratificada.

Esta investigación pone de manifiesto no solo la autoctonía española de la uva Tempranillo, sino también la necesidad de conservar las variedades silvestres y las antiguas —especialmente las que ya apenas se cultivan— como patrimonio de la biodiversidad. El establecimiento de la genealogía de nuestra variedad más reconocida puede ser muy útil para la obtención de nuevas castas, adecuadas a entornos distintos o que presenten diferentes características de interés enológico.

FUENTE: Vinos De España.

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