Categoría: NOTICIAS

LA PRÁCTICA DE LA CATA

Cuando un catador, aficionado o profesional hostelero, se encuentra ante un vino deberá de saber apreciar sus virtudes, como hemos explicado hasta ahora, pero tambíen deberá de ser capaz de detectar sus defectos, por lo menos sus principales defectos.

El vino constituye una debida compuesta por más de 300 elementos y puede resultar muy difícil valorar en qué medida, están presentes cuando se procede a una cata. No obstante hay elementos que son detectables con cierta facilidad y, por su importancia, merecen ser conocidos. De esta forma el catador o sommelier serán capaces de aprobar o rechazar la compra de una determinada partida, o de dar una correcta explicación al amigo o al cliente, cuando se le pregunta por el vino que acaba de probar. La respuesta no sólo deberá de ser una explicación correcta, sino que deberá de ser convincente y bien argumentada.

Para ello expondremos, aunque sea muy esquemáticamente, aquellas posibles características que puede presentar un vino. Nos referiremos a las situaciones más comunes, y lo haremos como si el aficionado o el profesional de hostelería, llevase a cabo un ejercicio de cata, una prueba.

PACO LÓPEZ